Mudar la Piel



MUDAR LA PIEL. - (Agosto 2011).


Dedicado a Alexander.


Una mínima proyección de nube
en el arrabal de mis sentimientos.
La maldición de una despedida
que se asoma,
amenazando en el tiempo.



Hay unos hilos invisibles.
El silencio y las nubes
corren por el cielo,
atenazados, paralelos.



Al Dante se le olvidaron
algunos infiernos.
Y Zhytomyr era uno de ellos.
Hoy unos hilos invisibles,
larguísimos, indestructibles,
que se tensan,
hacen daño
y, a bocados,
se llevan su parte.



Hemorragia.
Muerte dividida.
Ante todo esto...,
¿qué podemos hacer?
Tan sólo (tan solos)
mudar la piel.


Hay unos hilos
que nos envuelven
y nos trascienden,
nos atraviesan
de parte a parte.



Por el cielo corren
paralelos,
las nubes y los silencios.

-Rafael